La Historia del Milagro
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Por la mañana, temprano las campanas llamaron a Misa Mayor. Podemos suponer, aunque nada dicen las actas, que los temblores no habían finalizado totalmente. Alguna que otra sacudida, seguramente de poca importancia, seguía manteniendo la tensión.
El comentario surgido en el Colegio de la Compañía acerca del Santo Cristo olvidado en la Matriz, seguramente también habría llegado a oidos del Vicario, de modo que al finalizar la Santa Misa, invitó a las personalidades más sobresalientes y autoridades presentes a ingresar al templo. Una vez en el interior les solicitó que se hincasen de rodillas a la peaña del Altar de las Animas, donde estaba colocado este soberano Señor, y que le mirasen con todo cuidado, que era hermosísimo y devotísimo, a que haciéndolo así, levantándose, dijeron unánimes y conformes: dice vuestra merced muy bien que es una maravilla este Señor; a que respondió su merced y dijo: pues señores manos a la obra, que esta diligencia que he hecho, ha sido porque será muy conveniente y del agrado de Dios nuestro Señor, el que este soberano Señor salga en andas en la procesión general, a que estamos prevenidos acabada la Novena...
Continúa narrando el Auto que inmediatamente se ordenó a los carpinteros que le hiciesen unas andas con las que pudieran sacarlo en procesión. Posiblemente al finalizar el día estas andas estarían terminadas y entonces el Santo Cristo fue colocado al lado de su Madre en el improvisado altar que se encontraba en el Cementerio frente a la plaza.
Continuando con el relato del Auto Exhorto, luego de terminada la Misa Mayor el Padre José Carrión mandó a pedir al Vicario que se acercase al Colegio, pues necesitaba hablar con él de un asunto de suma importancia.
No existen más detalles acerca del contenido de esta revelación, además de lo que relata el Vicario en el Auto Exhorto. Seguramente el espíritu de lo revelado se encuentra contenido en esas palabras ya citadas en el día 14, pues fueron expresadas por el Padre Carrión al mismo autor del Auto Exhorto aunque cuando se escribiera este ya habían transcurrido 20 años.